Es curioso observar como algunos pierden la cordura intentando adornar sus comentarios afirmando que
Rafa ya es un juguete roto, dispuestos a "destruirle" con augurios y presagios estrepitosos.
Muchos deportitas, incluidos los de élite, son soberbios, arrogantes, incluso llorones, tipos insoportables que gustan de ser reverenciados, siendo lo curioso que casi se les exija que sean así y a paseo con el espíritu deportivo. Dudo que que a Rafa se le pueda encasillar en esas características....vamos, que no.
A los que consideramos a nuestro admirado como ejemplo de deportividad nos encanta, además, que sea humano, que lo es y mucho. Prueba de ello el arrastre que le acontece con su maldita lesión, cuyo daño alguna vez que otra le llevó a perder un torneo y jamás se le observó sufrir un ataque de nervios.
Por eso, ahora que se le volvió a reproducir su dolencia, de rápido e indiscutible estado de normalidad, es bueno que aproveche ese revés para recuperarse totalmente para el US Open, así como para despejarse y pasar unos días con los suyos para, desde ahí, afrontar su nuevo arranque tenístico a sabiendas que todo siempre es dificil y que un mal día lo puede tener cualquiera, aunque se llame
Rafael Nadal, el mejor tenista del mundo.
Saludos a todos y hasta el próximo mes.