Hablando exclusivamente en mi nombre, te diré que mi envidia hacia Federer es la misma que por tener sus narices, o sea, ninguna. Jamás envidiaría a alguien que me gusta tan poco. Quiero, desde mi humilde opinión, desmitificar lo que fue el partido de semifinales Federer-Del Potro. No hay que confundir emoción, producida por un empate constante, y por el premio que se jugaban ( la opción al oro), con calidad. Para mí no la tuvo. Federer estuvo fallón, nervioso, y con escasísimos fucilazos de calidad; el argentino, con zambombazo va, zambombazo viene, y algún espectacular punto en la red ( que, por cierto, no domina en absoluto). Eso sí, ambos disfrazaron su medianita actuación, con saquetazos de cañonero, porque ambos lo son ( no sólo a Isner y compañía se le ha de aplicar este calificativo). Emoción, toda; pero poner este partido como el partido de la temporada es un disparate. Por otra parte, al suizo se le vió sufrir lo indecible con el primer rival de entidad con el que se enfrentaba, y en la final, ya no pudo con un inmenso Murray. Yo lo he dicho y lo mantengo: Federer NO ES MEJOR que Nadal, Murray o Djoko, si estos están en plenitud. Para mí son mejores, con un tenis variadísimo y mucho más vistoso y emocionante, y con una combatibilidad y competitibidad que no tiene el helvético. Si no fuera por su saque, los partidos de éste se acabarían mucho antes contra estos 3 monstruos de la raqueta (y si no, no hay más que mirar y ver sus tète a tète). A Murray le faltaba una cabeza que hoy ha encontrado, cosa muy peligrosa para todos. Le ha dado un baño turco a Federer, sólo comparable al que le dió Rafa en aquélla final de RG, cuando le llegó a hacer un rosco. Y no me vale lo del cansancio de la semifinal, y espero que no recurra a ello como excusa. Todavía recuerdo sus palabras antes de la final de Australia de 2009, tras el inhumano palizón de Rafa con Verdasco: dijo Federer que el cansancio no Afectaría en absoluto el resultado, porque estaban todos acostumbradísimos a reponerse de partidos duros a cino sets. Pues que se aplique el cuento. No lo ví cansado, lo ví impotente ante la calidad de hoy de Murray. Enhorabuena, Andy, porque tú si eres un tipo generoso, humilde y ejemplar como persona. También espero que Nole, a quien sólo valía el oro, se reponga de este traspiés, y que nuestro Nadal, el más grande en todos los sentidos, vuelva por sus fueros cuanto antes. Lo dicho, envidia, cero patatero.